Nace en Jaén un final de verano de 1969. Durante años obvia las artes plásticas en favor de la música, de la que consigue sacar grandes placeres, aventuras y borracheras. Tras un inefable período de hastío desocupacional decide invertir su tiempo en pequeños dibujos a lápiz de color relacionados con los grupos pop españoles de la década más creativa del siglo XX. Más tarde, ya iniciado el nuevo siglo, empieza a trabajar de conserje en una residencia universitaria donde dispone de excesivas horas muertas, que inteligentemente invierte y gasta en la lectura, mas sus inquietudes artísticas, su marcada sensibilidad y el exceso de sentimientos cruzados en los libros le llevan a compaginar las letras impresas con los lápices. De forma totalmente autodidacta consigue satisfacer a medias su obsesión por el dibujo y decide experimentar con el óleo y el acrílico, descubriendo que el pincel aún puede alegrarlo más que el lápiz. Actualmente sigue aprendiendo a base de tropezar, caer y levantarse y continua extasiándose ante el lienzo cada vez que su trabajo se lo permite. Y a pesar de todo, todavía conserva la ilusión de poder exponer su obra para intentar huir de la monotonía asfixiante en que se ha convertido su laburo.